- A través del maquillaje: Se analiza y corrige las líneas, formas, relieves y volúmenes del rostro, la frente, los ojos, los labios, la forma de la mandíbula, pómulos, y defectos como por ejemplo la doble barbilla.
- Cabello: Se analiza el tono tanto de la piel, los ojos y el cabello para poder determinar qué colores en el cabello nos hará ver un rostro más estilizado.
Por ejemplo, y a modo general, podemos decir que:
- Para una persona serena y tranquila conviene un peinado clásico de corte simétrico y liso.
- Para una persona entusiasta y alegre, un peinado de fantasía o desfilado y asimétrico es más adecuado.
- Para una persona trabajadora, un peinado simple, discreto y armonioso que pueda retocarse sin problemas, es lo más práctico.
- Una persona cosmopolita portará un peinado trabajado y sofisticado.